"Mi mamá me mima, mi mamá me ama"...y cuando no lo hace, no con la fuerza con la que un niñ@ demanda, entonces crece un sentimiento ambivalente, de amor-odio hacia las personas con las que se relacionará el resto de su vida...
He aquí una de las razones por las que a veces sentimos ambigüedad respecto a las personas con las que nos relacionamos, especialmente las relaciones de amor...habrá signos de nuestro comportamiento que trasladen al otr@ a la época del gateo, y como aprendió de su madre, huirá y se acercará alternativamente sin criterio fijo...Huirá cuando te acercas, huirá también al alejarte, y vuelta a acercarse para repetir el ciclo vicioso y patológico que además genera dependencia....Sólo desde el desarrollo de la propia consciencia y algunas lecciones (experiencia) con las que este tipo de personalidades nos deleitan, podremos generar aprendizaje en nosotr@s....y ese aprendizaje hará, en primer lugar, protegernos de lo que no nos conviene, de lo que hace daño aunque en principio sea apetecible y en segundo lugar, ser honest@s en el intercambio con otr@s, de manera que aprendamos a no sembrar en los demás lo que tanta confusión nos genera, inhibiendo nuestra autenticidad.
Dorothy en el Mago de Oz conseguía volver a casa golpeando tres veces con los talones de sus tacones bermellón...¡qué tiempos aquellos! Y crecimos aprendiendo a llamar fantasía a lo que sabíamos, nos ayudaba a soñar pero no era real.... nos hacía la existencia más confortable....¡Aquello era mágico!...
La saturación de información en las redes sociales es obvia y quisiera equivocarme, más considero que cuanto más compartimos quejas acerca de las "realidades que los medios no cuentan" o el que "los políticos nos quieren mantener en la ignorancia", menos hacemos para cambiar aquello por lo que pataleamos virtualmente.Este "compartir" reciente se realiza bajo un talante concreto: no basta compartir sin más. Es necesaria una actitud implícita de justiciero, de "tengo la legitimidad para decir que ellos son malos, por lo que invariablemente me sitúo en el eje del bien ...eso sí, solos y quede que soy yo el que berrincha, que aparentemente parezca que estamos asociados, más es una cuestión personal, concretamente del ego en muchos casos, desgraciadamente en pocos, una cuestión pura, de compromiso con uno mismo y con la vida en general.
Si el sistema en parte soy yo, ¿cuántos archivos he de compartir para modificar aquello de lo que me quejo abiertamente? ¿cinco? ¿cien? cien mil? Esto parece una película de indios y vaqueros, un modo de acabar aquellos cuentos de la niñez en los que por fuerza había que dividir la historia en buenos y malos.
¿Qué clase de desconexión interna habita en cada uno de nosotros para embriagarnos mutuamente con realidades que ya sabemos, con las que no estamos conformes y dar al botón "me gusta" u opinar anhelando ser una de las mentes ilustradas que constituyen los videos que compartimos es la meta máxima a la que parece, aspiramos alcanzar?
¿Quién es capaz de modificar aquello por lo que nos estamos quejando sino yo mism@? Cada un@ de nosotr@s...Los tacones de Dorothy bien podrían ser mi pequeña pantalla del ordenador que en cuestión de segundos me lleva a donde quiero y me da la falsa sensación de hacer algo por lo que me quejo...Eso está bien, ahora, tenemos que complementarlo con la acción, si no, fantasía seguirá siendo y lo más dañino, confundida con realidad.
Esperar conlleva tantas cosas como formas hay en la tierra. Puedo esperar a que descampe, esperarte a ti, esperar por el tren o la guagua, esperar a conseguir un trabajo, esperar a que me crezca el pelo y reesperar para cortarlo de nuevo. Cuando esperar supone mantenerse en estado de apatía existencial, tal que la espera supone un autocastigo que me lleve a tiempos mejores, a encontrar la espera que espero, entonces esperar desespera.
Mientras tanto me alimento, pero esta vez de mi misma…Es difícil mantenerse cuando la autoconsideración es mínima, si bien, este proceso de autoconocimiento de por vida me dice que no siempre será así. Aceptar que espero ya es un paso, mientras tanto dedicaré algo de tiempo cada día a mis sueños, trataré de acercarme a ellos y así la espera ya no será espera, será el camino que recorro mientras espero, para así, dejar de hacerlo, dejar de esperar y reconstruir la propia historia vital con todo lo recibido, lo robado, lo asumido y lo anhelado.
!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->